Las ciudades que exhiben mayor inversión en el tratamiento de la basura invierten en unidades inteligentes obteniendo mejores resultados.
En los últimos años, la gestión de residuos tuvo avances significativos debido a la incorporación de tecnologías innovadoras en los contenedores de basura.
Por ejemplo, los contenedores inteligentes con sensores IoT están equipados para monitorear en tiempo real el nivel de llenado, permitiendo optimizar las rutas de recolección y reducir costos operativos. Además, pueden enviar alertas cuando están próximos a su capacidad máxima, evitando desbordamientos y mejorando la eficiencia en la gestión de residuos.
Algunos municipios dispusieron de unidades con sistemas de apertura electrónica que demandan identificadores personales, como tarjetas o aplicaciones móviles para su uso. Este enfoque busca fomentar la correcta separación de residuos y ofrecer incentivos a los ciudadanos que participan activamente en el reciclaje.
Los compactadores de basura solares utilizan energía solar para compactar los residuos, aumentando la capacidad de los contenedores y reduciendo la frecuencia de recolección. Esta tecnología contribuye a disminuir las emisiones de carbono y mejorar la eficiencia en la gestión de residuos urbanos.
Conciencia
También hay contenedores transparentes que permiten visualizar el contenido, facilitando la correcta separación de residuos y reduciendo la contaminación cruzada. Esta innovación promueve una mayor conciencia ambiental entre los ciudadanos.
Algunas ciudades instalaron puntos limpios accesibles las 24 horas, donde los ciudadanos se pueden depositar residuos específicos como radiografías, aceite vegetal usado, pilas y baterías. Esta iniciativa facilita la correcta disposición de desechos que no deben mezclarse con la basura convencional.
Estas innovaciones marca la tendencia creciente hacia la integración de tecnología en la gestión de residuos, con el objetivo de mejorar la eficiencia operativa, fomentar el reciclaje y reducir el impacto ambiental.